Conocida como Imbolc y Oímealc, es la fiesta de la luz que se celebra entre el 1 y el 2 de febrero, dedicada a la diosa Brígida. Esta fiesta marca el punto medio entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera.
A pesar del clima invernal, en las profundidades de la tierra se gestan los nuevos brotes que traerán consigo el renacimiento de la primavera.