Está obra en tiza pastel presenta el escudo con la efigie de la Gorgona Medusa, utilizando una paleta de colores que incluye rojo, marrón, sanguina y tostada. Estos tonos cálidos y terrosos aportan una sensación de profundidad y dramatismo a la obra, evocando la historia trágica de Medusa y su conexión con la diosa Atenea.